Baila Jauja...El 'país' de la tunantada Destacado

Ver las calles, la plaza, el pueblo a través de una máscara, de una nueva identidad. Hoy, no eres tú. Eres otro y te olvidas de ese ciudadano que se gana la vida haciendo cuentas o arando la tierra. Sí, ya no eres aquel que litiga y alega en los tribunales o comparte sus conocimientos en un aula escolar, tampoco el aguerrido comerciante que conversa y convence a sus caseritos en una tienda o un mercado.

El 24 y 25 de enero, Infotur Perú fue testigo presencial de la Muestra Magistral de la Tunantada y la Presentación de la Gran Orquesta Tunantera, actividades centrales de una fiesta tradicional que convoca a cientos de danzantes en el distrito de Yauyos (Jauja, Junín)

¿Quién eres hoy? Un chuto decente o en un príncipe hispano, una huanquina o una jaujina, un tucumano o un taimado doctorcito. Dime, pues, qué sientes cuando te refugias bajo el anonimato de una careta para bailar con rítmica intensidad, reviviendo con tus pasos las enseñanzas de los ancestros, y abonando con tu inspirado andar las raíces culturales de tu distrito, de tu pueblo, de toda tu provincia.

Anda, pues, explícame ¿por qué lo haces?... o acaso quieres que sea yo quien encuentre todas las respuestas... bueno, te entiendo, te comprendo. Tendré que observarte esta tarde y la que viene. Sí, mirarte a ti y a los demás. Son muchos, son tantos los que están aquí, entregados a la tunantada, esa danza que, gracias a los abuelos, es ahora Patrimonio Cultural de la Nación.

Te veo, los veo blandiendo sus fuetes y bastones o llegando en grupo a la plaza 20 de Enero de Yauyos, un espacio invadido y colapsado de color, donde el viento trae el rumor musical de los saxofones y el atiplado sonar del arpa y el violín. Punto de encuentro donde late el corazón tunantero, donde se baila intensamente por San Sebastián y San Fabián, donde se brinda a vaso lleno y hasta el "yo te estimo".

Camino al lado de los quioscos rústicos que son los enclaves de las instituciones tunanteras. Me cruzo con músicos que perdieron el aire, con chutos huatrillas que se despojan de sus máscaras de cuero curtido, para volver a ser los de siempre. Me saludan los fotógrafos que toman instantáneas que su arte convertirá en imágenes eternas. Me encuentro contigo, me encuentro con todos.

Veo tanto, pero entiendo tan poco. Dime, pues, por qué lo haces. Solo se trata de reír y festejar con la familia y los paisanos, o, acaso, es tu particular manera de pedir milagros e indulgencia a los adorados patroncitos. Tal vez así reafirmas tu identidad o le juegas una broma al pasado colonial, con sus españoles encopetados y sus mestizos acomodaticios. Un cuadro de época. Un lienzo vivo, contradictorio, sarcástico.

Quizás debí decirte esto mientras descansabas sin quitarte la máscara, para seguir gozando de tu libertad sin nombre y apellido, de tu anonimato sin número de DNI. Y es que no eras tú, eras un tunante, un chuto o un príncipe, como tantos otros en esta tarde de enero del 2018 o del 2000 o de cualquier otro año. Eso no importa. Solo vale la tradición que se mantiene y perdura por ti, por tantos otros.

¿Y es que lo haces por el pasado y la tradición, por el orgullo de ser yauyino y tunantero, hijo de yauyino y tunantero, nieto de yauyino y tunantero? Siempre tunantero, para bailar en esa plaza invadida y colapsada, como lo haces hoy, como lo harás mañana, resistiendo el calor o soportando la lluvia, también las preguntas y las miradas perplejas de un forastero que no sabe nada, pero quiere entenderlo todo.

Como si fuera tan fácil. No lo es, nunca lo es cuando se mezcla el sentimiento, la pasión, la memoria, el respeto a las costumbres y los deseos de ser otro, porque eso es lo que eres cuando te pones una máscara, cuando portas un fuete, cuando luces un traje vistoso y te poner a bailar durante horas, durante varios días, siguiendo tu propia coreografía en la plaza de tu distrito y de tu pueblo.

Eso es lo que haces, eso es lo que veo y lo entiendo. Tal vez esté equivocado, pero tú no me lo vas a decir. Tú sigues bailando y brindando...

Infodatos

  • La celebración: la festividad de la Tunantada se desarrolló del 20 al 25 de enero en el distrito de Yauyos, Jauja.
  • La tunantada: representa de manera satírica a los españoles y a la forma de vida colonial. Habría tenido su origen a finales del virreinato e inicio de la época republicana.
  • Los personajes: el príncipe o tunante (representa al español), la huanquita (es una mujer autóctona, esposa del español), el chuto decente (el noble indígena o el mestizo) y el chuto huatrilla (el indígena que, a veces, es visto con desdén), el tucumano (el arriero que venía de la Argentina), entre otros.
  • El destino: Jauja (3390 m.s.n.m.) se encuentra a 252 kilómetros de Lima. Se accede por vía terrestre (6 horas por la carretera Central, servicios todos los días) y aérea (30 minutos de viaje.
  • Agradecimiento: Infotur Perú agradece el apoyo y colaboración de la Municipalidad Provincial de Jauja, para la realización de esta nota.

Texto y fotos: Rolly Valdivia Chávez
INFOTUR PERÚ

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Modificado por última vez en Lunes, 05 Febrero 2018 13:56

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