Catacaos: rumores en la víspera del carnaval Destacado

En un auditorio donde el calor se aplaca con el aliento glacial del aire acondicionado, un hombre proclama que el Rey Momo ha muerto en su tierra. “Lo mataron las reinas”, agrega. Su frase siembra incertidumbre y cosecha preocupación entre los asistentes, mayoritariamente jovencitas ¿con pretensiones de soberanas? y uniforme de estudiantes de instituto superior de aviación comercial, turismo y hotelería.

Tierra de artesanos y de sabrosas picanterías, Catacaos es también un bastión del carnaval. Hoy, este distrito localizado a 12 kilómetros de Piura, se prepara para vivir varios días de algarabía, como se revela en las siguientes líneas

En una oficina de información turística donde el calor se impone más allá de cualquier aliento gélido, una mujer decreta la abolición temporal de la tristeza. “Ahora toca celebrar para olvidar que el agua me llegó hasta aquí durante El Niño", explica con su mano a la altura del cuello. Sus palabras teatralizadas por el gesto, asombran a sus interlocutores que ya no tienen nada de jovencitos, tampoco pretensiones de reinado.

Uno de esos interlocutores no entiende muy bien cómo se puede abolir la tristeza en un distrito que aún no termina de reconstruirse y en donde –para colmo de males- se ha asesinado al único personaje capaz de armar un alboroto monumental, como se escuchó la noche anterior en un coloquio con aire acondicionado y estudiantes bien uniformadas.

Pero esa muerte anunciada y revelada en el auditorio de la Pinacoteca Municipal de Piura, por un grupo de destacados historiadores, músicos y acaso hasta memoriosos biógrafos del extinto soberano -sin mencionar al periodista limeño que se quedó con la palabra en la boca- no preocupa en absoluto a los representantes de las banderas Azul, Auriverde, y Verde, las sociedades o instituciones carnavaleras de Catacaos.

Reunidos en la oficina de información turística de su distrito, los abanderados describen con entusiasmo los juegos con agua, la yunza hermanadora, el corso con sus carros alegóricos al estilo brasileño -porque hay que decir la verdad, nuestro carnaval se inspira en el de Río- y del generoso cebiche con chicha del almuerzo, que se comparte con todos, hasta con el Ño Carnavalón si este volviera a la vida.

Para todos hay, para todos alcanza, incluyendo al interlocutor y al periodista foráneo que entiende poco o nada, a las estudiantes ¿con pretensiones de reina?, y, especialmente, a los expositores de ese coloquio en el que se discernió sobre el carnaval de Catacaos. Ellos, más allá de sus reflexiones y dudas, son fervorosos y apasionados festejantes.

Y es por eso que se preocupan por la pureza de una tradición que se enraizó en las primeras décadas del siglo XX. Pero todo cambia, hasta el carnaval cambia, aunque su esencia irreverente y transgresora se mantiene de alguna manera; entonces, el juego se convierte en una válvula de escape, en un acto de rebeldía frente a las tensiones cotidianas y el dolor colectivo.

"Este año teníamos que festejar de todas maneras", esa es la consigna de Emilia Ramos, Yuuami Talledo y Marco Antonio Feijoo, los representantes de las banderas Azul, Auriverde y Verde, respectivamente. Sí, de todas maneras, para sacudirse las penas y la sensación de fragilidad generada por el fenómeno El Niño que el verano pasado se ensañó con este distrito.

Sí, de todas maneras, aunque las vías de acceso estén a medio hacer y varios carnavaleros hayan arriado sus banderas. "Ahora solo seremos tres grupos, en el 2017 fuimos 7 u 8. Igual va a salir bonito", se arengan y contagian su entusiasmo al interlocutor que ya empieza a entender lo que ocurrirá del domingo 10 al martes 13, en una tierra en la que el calor se combate con ceviche y sendos potos de chicha.

Una emoción compartida, también, por el periodista que se quedó con la palabra en la boca, pero que siguiendo el espíritu de los abanderados y sus alegres compinches, se rebela y desquita a su manera, es decir, con un rosario de palabras sobre bailes, juegos y yunzas en las que no participará porque en es un tremendo aburrido.

Infodatos carnavaleros

Y así como ocurre en Catacaos, otras ciudades y pueblos del país se preparan para entregarse a la euforia del carnaval. La ocasión es propicia para conocer formas y maneras de celebrar que se han extinguido en Lima, donde la fiesta no va más allá de ataques tumultuosos en cualquier esquina y traicioneros baldazos de agua a los desprevenidos transeúntes domingueros.

Si eso es lo único que has visto y vivido hasta ahora, que esperas para escapar de la capital y experimentar las tradiciones festivas de las siguientes ciudades:

  • Cajamarca: 10 al 14 de febrero
  • Ayacucho: 10 al 14 de febrero
  • Abancay: hasta el 28 de febrero
  • Huánuco: hasta el 14 de febrero
  • Huaytará (Huancavelica): 11 al 13 de febrero
  • Juliaca: hasta el 20 de febrero
  • Huaraz: hasta el 17 de febrero
  • Tarma: hasta el 14 de febrero
  • Rioja (San Martín): hasta el 28 de febrero
  • Jauja: hasta el 16 de marzo

Fotos y texto: Rolly Valdivia
INFOTUR PERÚ

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Modificado por última vez en Viernes, 09 Febrero 2018 08:39

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