Travesía 4x4 en el Huascarán Destacado

"Caminando, a pie, como dos horas; en carro, poquito nomás", le da una estocada a la curiosidad una mujer de trenza y sombrero que reposa bajo la sombra protectora de un balcón. Sencillo y maltrecho, este se mantiene anclado de pura casualidad a una pared de adobe, aunque con una mirada u opinión menos terrenal, se podría decir que se trata de un milagro, cortesía de alguno de los santos patrones festejados en el callejón.

El 25 y 26 de mayo los caminos del Huascarán fueron recorridos por más de medio centenar de camionetas. La travesía inédita, organizada por Doble Tracción Perú con el apoyo de las municipalidades de Huaraz, Independencia, Yungay, Yanama y Asunción (Chacas), sirvió para promover una ruta turística motorizada y difundir un mensaje a favor de la protección de la cordillera Blanca y la zona Conchucos

Eso nomás dijo la mujer de trenza y sombrero. Ella –tal vez por cortesía, acaso porque nadie se lo preguntó- olvidó mencionar que los tripulantes de esas camionetas salidas de una clase de matemática por aquello del 4x4 y el 4x2, corrían el riesgo de llegar "casi desriñonados" a su próximo destino, a la siguiente parada en su serpenteante peregrinación a todo motor por los dominios cordilleranos del Huascarán.

Quien hizo referencia a los riñones no tiene ni trenza ni sombrero. Tampoco está amparado por un balcón, pero es posible que una o más veces haya dado un balconazo. Total, es autoridad, es alcalde provincial; y, como autoridad y alcalde, tomó la palabra, aunque no en el próximo destino ni en la siguiente parada, sino en el mismísimo final de una ruta carretera de dos días en la que nunca se llegaba en 'poquito nomás'.

Ni siquiera en esas camionetas matemáticas que partieron a velocidad de desfile de la plaza de Armas de Huaraz (Áncash) para darle la vuelta completita al Huascarán, una travesía que por sus curvas, pendientes, descensos y, sobre todo, por el mal estado del polvoriento e irregular tramo Yanama-quebrada de Llanganuco-Yungay, fue capaz de llevar a un casi 'desriñonamiento' a los conductores y sus pasajeros.

Eso es lo que afirmó el alcalde provincial de Yungay, Enrique Chávez, quien anda preocupado por el mal estado de esa vía que ocasiona "el sufrimiento diario de nuestro pueblo". Lo que no mencionó el burgomaestre, quizás por ser algo evidente, tal vez para no redundar, es que ese tramo agujereado y sin asfalto, se entromete desafiante por quebradas y cadenas montañosas que configuran una geografía fascinante.

Nevados y lagunas. Pueblos y comunidades. Un parque nacional. Altura, sol y viento frío. Aguas del color de las esmeraldas. Música, danza, brindis y hasta un matrimonio inesperado en "La vuelta al Huascarán", una ruta off road con curvas y serpentines, con descensos prolongados, con ganado en los caminos, con aire puro y cielo despejado, donde –a pesar de lo que diga el alcalde– nadie se queda sin riñones.

Sin aliento podría ser y no precisamente por el soroche, sino por los paisajes ondulantes y encumbrados que acompañaron a los pilotos y sus tripulaciones por más de 300 kilómetros. Naturaleza en su máximo expresión. El Huascarán como protagonista. Inmenso. Imponente. 6768 metros de altura de pura belleza. Y lo ven de frente y de costado, lo miran por el norte y por el sur. Y les gusta, siempre les gusta.

Compañero de viaje. Aliado de camino. Socio de ruta. La montaña más alta del Perú y la cumbre tropical de mayor altura del planeta, hipnotiza, sorprende, preocupa. Cambio climático. Calentamiento. Los nevados retroceden. Peligro en la cordillera Blanca. Las cumbres congeladas agonizan. Es irreversible, sentencian a nivel global algunas voces. El mensaje se olvidado en el trajinar cotidiano, pero se recuerda al estar aquí, viendo las consecuencias del errado accionar humano.

Y duele, duele mucho. Duele más que los riñones, duele tanto como el saber que todavía hay turistas que dejan sus desechos en el Parque Nacional Huascarán, área protegida que se ve dañada, también, por el ganado vacuno. Proteger a la naturaleza, respetarla y aprender a vivir con ella, ese es el mensaje que los conductores de lo más 50 vehículos que participaron en la ruta, deben 'transportar' hacia sus ciudades de origen.

Solo así tendrá sentido la peregrinación de los vehículos matemáticos. Solo así se avanzará, aunque sea un kilómetro, en la ruta de la conciencia ecológica y la conservación. Solo así esta primera vuelta al Huascarán trascenderá y abrirá un camino hacia el turismo responsable que beneficie a los peruanos de la cordillera Blanca y la zona Conchucos, aquellos compatriotas que, como diría el alcalde "sufren diariamente".

Infodatos

Hoja de ruta: Día 1. Itinerario: Huaraz-abra y túnel Punta Olímpica (4736 m.s.n.m.)-Chacas (3359 m.s.n.m.). Asfalto. Día 2. Itinerario: Chacas-Yanama (3375)-abra Portachuelo (4767 m.s.n.m.)-quebrada de Llanganuco. Vía afirmada.

Homenajes: Los participantes en "La vuelta al Huascarán", liderados por Ciro Zuñiga, fueron recibidos con música y danza en Auquiscocha (comunidad Fuerza y Poder, Shilla, Carhuaz), en Chacas (capital de la provincia de Asunción), en el distrito de Yanama (Yungay), y en Llanganuco (comunidad de Huasao, Yungay) y, finalmente, en la plaza de Armas de Huaraz.

Apoyo: los alcaldes de Chacas (provincia de Asunción) Elías Quiroz; Yanama, Roli Mego Julca; Huaraz, Alberto Espinoza Cerrón; y Yungay, Enrique Chávez, fueron vitales para la realización de "La vuelta al Huascarán".

* Un agradecimiento especial a Carlos Macedo por permitir que el autor lo acompañara en su aventura. Su experiencia tras el volante de su poderosa Prado, facilitó su labor periodística.

Fotos y texto: Rolly Valdivia
INFOTUR PERÚ

Valora este artículo
(1 Voto)
Modificado por última vez en Sábado, 02 Junio 2018 21:33

Aldesa

Hertz

Intorno

© 2017 Infotur Perú. Todos los Derechos Reservados por GLOBALTEX PUBLICIDAD SAC

Solución web por Pumahostweb