Nuestra selva central huele a café Destacado

Al salir de Tarma nos dirigimos a Chanchamayo, exactamente a la empresa Highland Coffee de propiedad de nuestro anfitrión, el señor José Jorge Durand, allí, él nos explicó los tipos de café que procesa a demás de los otros productos que elabora, para exportar principalmente al mercado europeo.

Nunca imaginé que la prensa limeña en el interior de nuestro país sería tan bien recibida, “fuertes aplausos a los periodistas que llegan en caravana a la tierra de Chanchamayo”, se oía a unos metros de la plaza de armas de la Merced, nos miramos, sonreímos y al bajar de la van prácticamente nos ovacionaron, cual hinchada a su equipo favorito de futbol luego de haber ganado un gran torneo. Todos nos miraban, sonreían y aplaudían, nosotros con cámara en mano hicimos nuestro trabajo.

Tamales, café, helados, chocolates, más café en todas sus presentaciones, licores, comida, sobre todo mucho cariño encontramos en Chanchamayo, capital cafetalera del Perú. Realmente teníamos una agenda apretada. Cada minuto era valioso. De Lima a Tarma, de Tarma a la Merced, de la Merced a Oxapampa, de Oxapampa a Pozuzo. Varios destinos para un solo día, como se dice, pudimos con todos.

Recargamos energía con un merecido descanso y un nutrido desayuno, con leche fresca, pan recién salido del horno, queso y el infaltable café para terminar de despertar a todo el grupo, sobre todo a Diana, quien dice, que si no toma café no se despierta.

Todo Pozuzo parece pintado al óleo. Es como esos dibujos que solía hacer de niña, con un cielo cargado de nubes, un sol con rayitos, una casita con tejado rojo junto a un árbol coposo y de tras un cerro verde. En el aire se respira tranquilidad, paz. Alejado del bullicio de las ciudades urbanas, se conserva intacto, detenido en el tiempo, su gente tiene las mismas costumbres y vestimentas con las que llegaron desde Prusia (Alemania) y Tirol (Austria) en 1859.

Un par de Dörcher Bier, Cerveza Artesanal de Pozuzo, nos abrió el apetito y el restaurante la pozuzina nos abrió sus puertas, carne a montones y frutos de su tierra, todo huele bien, todo sabe bien.

Las lluvias que aún persisten, nos hizo retrasar unos minutos mientras limpiaban el deslizamiento de tierra en la carretera que lleva a Oxapampa. Ya en ésta ciudad llegamos al fundo la Providencia de propiedad del señor Armando Schlaefli Loechle, donde aprendimos a ordeñar vacas. Y en Villa Rica aprendí a tomar café, gracias a los consejos de regidor Brack Egg, tenía que ser aquí, no por nada en sus tierras se cultiva el café más fino del mundo.

Bien entrada la noche llegamos a la Finca Rainforest, donde pernoctamos. Al día siguiente conocimos a “Misha”, el coatí que produce el café más caro del mundo (1,400 dólares el kilo). También recorrimos la ruta del Tunche el cual es toda una aventura para llegar a la catarata de Sanchirio en San Luis de Shuaro.

Por su parte, la región Junín tiene muchos recursos turísticos, uno de ellos es su fabulosa gastronomía, tal es así que varios restaurantes se dieron cita en el puente Reither -que lleva a Pichanaki y Satipo- para mostrar al mundo lo mejor de su cocina. Juanes, cecina, tacacho, sopa de paco, cebiche, y tragos exóticos; así como ají o ensalada de cocona, refrescos de frutas, etc. Éste viaje además de los paisajes bucólicos, está cargado de mucha, pero mucha comida.

Nuestra agenda, marcaba ahora la visita a Pichanaki y Satipo, ciudades con olor a café. Una ex miss Pichanaki, vestida de pies a cabeza con prendas confeccionadas con café, nos da la bienvenida. Todos quieren que probemos sus productos, helados, frutas, más comida, café… esto es gula, pero no hay paladar que resista a tan deliciosa tentación. Y el broche de oro, el chocolate de Satipo de la casa Warmi Tsinani, tan sabroso que no es posible regresar a Lima sin él.

Datos:

  • A la selva central se llega en bus.
  • Los mejores meses para viajar es de mayo a octubre que hay menos lluvias o casi nada.
  • Imprescindible la vacuna contra la fiebre amarilla.
  • Bloqueador solar, ropa ligera, zapatillas o botas para poder llegar sin percance a las cataratas.

Fotos y texto: Elizabeth Gonzales
INFOTUR PERÚ

Valora este artículo
(0 votos)
© 2017 Infotur Perú. Todos los Derechos Reservados por GLOBALTEX PUBLICIDAD SAC

Solución web por Pumahostweb