La nueva cara de Acapulco: De balneario paradisíaco a la ciudad más violenta de México Destacado

Un chileno que viajó a la ciudad de Acapulco murió este fin de semana, tras recibir un impacto de bala durante un tiroteo al interior de un centro nocturno en plena franja turística. Su fallecimiento se suma a las cientos de víctimas que mueren anualmente producto de la violencia en el balneario, conocido alguna vez como la joya del turismo mexicano.

Parte del estado de Guerrero, Acapulco es una de las ciudades más visitadas de México. Sus playas paradisíacas la convirtieron por mucho tiempo en el destino favorito de magnates, famosos y multimillonarios, y la posicionaron como una de las ciudades turísticas más selectas del mundo.

No obstante, desde hace algunos años, su realidad es otra. Diversos carteles del narcotráfico han convertido a este puerto su campo de batalla. Según la versión 2017 del ranking realizado por el Consejo Ciudadano para la Seguridad Pública y la Justicia Penal, Acapulco es la segunda ciudad más violenta del mundo con un total de 918 homicidios cometidos en 2016. Es decir, una tasa de 113,24 asesinatos por cada 100 mil habitantes.

Lo más grave, según analistas, es que esta situación refleja un deterioro en los niveles de paz en el connotado balneario mexicano, que aún recibe más de un millón de turistas al año. El mismo ranking, pero un año antes, ubicaba a la ciudad como la cuarta más violenta. Es decir, Acapulco empeoró dos puestos, regresando a la misma posición que ocupaba en 2014.

Narcotráfico e impunidad

El estallido del narcotráfico en la ciudad es el gran problema que enferma a Acapulco. Hasta 2006, en la zona solo residía el cartel de los hermanos Beltrán Leyva, pero desde hace algunos años, en el municipio se disputan el territorio otros dos carteles más: Independiente de Acapulco (CIDA) y "La Barredora". Incluso, la Fiscalía de Justicia de Guerrero señala que de estos tres grupos se han derivado otros "pequeños grupitos", lo que complica aún más el panorama.

La enfermedad que tiñe de negro este famoso balneario también es un conflicto que afecta a todo el estado. A partir de 2016 se ha registrado una intensificación de la violencia a lo largo de la costa del pacífico, afectando a Baja California Sur, Colima y Guerrero.

Según consigna el último Índice de Paz realizado por el Institute for Economics and Peace, Guerrero es el estado mexicano menos pacífico por cuarto año consecutivo y su deterioro en materia de seguridad se ve reflejado en que los delitos donde se utilizan altos grados de violencia, como secuestro, extorsión y robos, han aumentado en un 80%. Asimismo, es el estado con el tercer número más alto de ataques a periodistas.

De hecho, en este estado -donde también se ubica el conocido municipio de Iguala que vio desaparecer a 43 estudiantes en 2014- la tasa de homicidios en 2016 fue de 62 por cada 100.000 habitantes. Dicha cifra se equipara con lo registrado en 2011, considerado el año más violento en México, tras el inicio de la guerra contra el narcotráfico emprendida por el entonces Presidente Felipe Calderón.

De estos casos, el puerto de Acapulco es donde se encuentra el mayor índice de homicidios dolosos: registra el 44% del total de asesinatos que se cometen en el estado, según estipula la organización Semáforo Delictivo.

Sin embargo, la otras grandes problemáticas que terminan por completar el círculo vicioso en el conocido puerto y en todo el estado, son la corrupción y la impunidad. La organización México Evalúa indicó que en el estado existe un 94% de impunidad, es decir, de cada 100 homicidios 94 no se resuelven. Mientras que, de acuerdo con el Consejo de Honor y Justicia del Municipio de Acapulco, entre enero y comienzos de diciembre de 2017 se reportaron 185 quejas en contra de miembros de la Policía Municipal.

Miedo y costos económicos

Pero además de consecuencias fatales, el incremento de la violencia en Guerrero ha dejado costos económicos. El Índice de Paz en México, el estado gasta un 73% de su PIB en su lucha contra la violencia.

En Acapulco, en tanto, el costo también afecta directamente el bolsillo de quienes residen en el balneario. El presidente de la Federación de Cámaras de Comercio del Estado de Guerrero, Alejandro Martínez Sidney, informó que durante los primeros siete meses de 2017 fueron 1.200 los negocios que cerraron sus puertas al público. De ellos, el 70% se vio obligado a hacerlo por el denominado "cobro de piso" y la extorsión de los carteles de la droga. Ello se suma a las cifras de 2016, cuando cerraron otros 2.400 locales comerciales.

"Es muy complicado ser comerciante, empresario, por los temas que existen en el día a día, entre ellos la zozobra y el miedo de una situación de extorsión, y la baja venta que se ha venido reflejando por la caída en las ventas nocturnas y que se han corrido los horarios", explicó el líder empresarial al portal Expansión, añadiendo que la mayoría de los negocios que han cerrado son bares y restaurantes.

Según el empresario, el panorama para 2018 no es mucho más prometedor. Señala que al ser un año de elecciones podrían aumentar las cifras de violencia. Relata que durante estos periodos, la autoridad "relaja" la seguridad porque muchos de ellos buscan su reelección a los cargos locales. "Eso deja descoordinación y que la delincuencia organizada se fortalezca en esos tiempos. Habrá mucha violencia. Auguramos mucha violencia en el proceso electoral que viene", sentenció.

Una situación que podría replicarse en otros estados del país, considerando que, según el Índice de Paz Global, México se encuentra en el puesto 142 (lo que se considera crítico), y que ocho de sus ciudades fueron incluidas en el ranking de las 50 más violentas del mundo.

Fuente: Emol

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