Tres opciones VIP para disfrutar el carnaval en Río de Janeiro Destacado

La experiencia del carnaval carioca es un objeto de deseo para muchos viajeros en todo el mundo, pero la fiesta puede disfrutarse desde diferentes perspectivas: desde la calle, en medio de la multitud, o en una terraza de lujo, con vista al mar y tomando champaña. A continuación tres maneras exclusivas de vivir la más exuberante de las celebraciones brasileñas, que comienza el próximo 21 de febrero.

Boato y esplendor en Copacabana

El Baile de Carnaval del hotel Belmond Copacabana Palace es uno de los eventos sociales top del calendario de la ciudad. Personalidades de la alta sociedad, artistas locales e invitados internacionales acuden a la gala cada año, en una noche temática que muchos comparan con el Baile de la Rosa de Mónaco.

El Baile del Copa está dirigido a un público que quiere disfrutar del carnaval sin renunciar a la sofisticación. Por eso las exigencias son tajantes: black tie o disfraces de lujo. Este año los emblemáticos salones del hotel se transformarán en un bosque urbano donde la diversidad de la fauna amazónica se representará de diferentes maneras. Habrá dos escenarios con música en vivo, buffet completo y bebidas premium con barra libre.

La fiesta nunca decae porque además de las agrupaciones que tocan en vivo, los organizadores contratan a bailarines profesionales que se encargan de animar a los invitados más renuentes. Sin importar si los asistentes van solos o acompañados, la recepción es cálida y amable. Hay varias opciones para pasar la velada: mesas fijas o lugares itinerantes en la terraza techada, con vista al mar. Los precios para disfrutar del baile oscilan entre los 600 y 1.400 dólares por persona.

Ubicado en Copacabana, frente a una de las playas icónicas de Río, el edificio del "Copa" fue diseñado por el arquitecto francés Joseph Gire, y tiene el estilo de los mejores hoteles de la Riviera francesa. Su fachada imponente y el lujo de los materiales que se emplearon –como el mármol de Carrara y los cristales de Bohemia- engalanan el escenario perfecto para la celebración.

Para quienes quieran cerrar la jornada festiva en otro símbolo carioca, está la Sunrise Experience, una visita privada al Bondinho del Pão de Açucar. Los visitantes salen del hotel alrededor de las 5 a.m. y llegan a la estación del Pão de Açucar antes de su apertura al público en general. Una vez que suben al icónico cerro en el funicular, podrán disfrutar del amanecer con un desayuno gourmet, una vista de 360º a 396 metros sobre el nivel del mar, con el avistaje de más de 20 playas de Río y Niterói, la zona sur, Pedra da Gávea y el Aeropuerto Santos Dumont. La experiencia tiene un costo promedio de 400 dólares por persona.

Camarotes VIP en el Sambódromo

El Sambódromo carioca cuenta con 72.500 lugares para disfrutar de los desfiles de una de las fiestas más conocidas del mundo. Ahí, donde decenas de miles de personas vibran con el Carnaval, existen lugares diferenciados para espectadores con presupuestos generosos. No es un tema menor: los desfiles duran un promedio de siete horas por jornada, de las 10 de la noche hasta el amanecer. Para estar a salvo de las inclemencias del tiempo, desórdenes multitudinarios, hambre, sed o cansancio están las ubicaciones en cabinas y camarotes. Se trata de palcos especiales donde grupos reducidos (12 a 30 personas) pueden disfrutar los desfiles desde una ubicación panorámica, con servicios como masajes, peluquería, sanitarios equipados semiprivados, buffet y bar abierto.

Por sus altos costos, las cabinas y camarotes suelen ser alquilados por empresas o grupos de particulares. Los precios oscilan entre 11.000 y 24.000 dólares en promedio por espacio, para todos los días de desfile.

Desfilar en una escola como protagonista de la fiesta

Entrar a la pista del Sambódromo como integrante de una escola es una experiencia única, de inmersión total en el alma carioca: para los extranjeros es interesante vivenciar la mezcla de euforia y disciplina con que los locales transitan el Carnaval. Horarios rigurosos, largas caminatas, traslados y disfraces engorrosos para llevar en medio del calor encabezan la lista ineludible.

Algunas agencias organizan la experiencia, pero una forma de resolver los detalles es coordinar todo a golpe de click: las escolas de samba publican en Internet sus actividades, los temas de cada desfile, el samba-enredo (la canción del año) y la secuencia del desfile, en el cual las “alas” (secciones) se diferencian por sus disfraces junto a las carrozas (carros alegóricos) que cuentan una historia durante su tránsito por el sambódromo.

Como los desfiles son un show muy caro y competitivo (un jurado especializado elige una campeona por año), las escolas financian sus actividades con patrocinio público y privado; en esta última categoría están los disfraces de algunas alas, abiertas al público. Vía web se arregla la forma de pago y la entrega del disfraz, previo envío de talla de calzado del comprador. Luego habrá que presentarse en el sambódromo el día y hora señalado por los voceros de la escola.

Las escolas piden a los participantes extranjeros, a cambio, que sean puntuales, que se mantengan sobrios antes de comenzar el desfile y que aprendan a cantar el samba enredo para ingresar al sambódromo con todo el entusiasmo.

Los disfraces (fantasías) se muestran en las web de las escolas, en precios que oscilan entre los 100 y los 500 dólares; los más accesibles se agotan rápido. Entre los más lujosos, por caso, están el “Cerimônia Carajá” de la escola Estácio de Sá, por R$1.698,00. Unidos da Tijuca ofrece el disfraz “Arnovo” por R$2.558,00 y Beija-Flor el “Broadway” por R$2.700,00.

INFOTUR PERÚ
Fotos: Riotur y Belmond Copacabana Palace

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